Murió un puma al ser atropellado dentro del Parque Nacional Iguazú

“Lo que ocurrió representa un daño importante al ambiente, un animal silvestre más que se suma a yaguaretés, tapires, venados, osos meleros, y muchísimos más que son víctimas de una problemática que depende del respeto de las personas", dijo una representante de la Fundación Vida Silvestre Argentina, que solicitó a los automovilistas tener precaución en estas zonas.
puma

Un puma macho adulto murió al ser atropellado por un vehículo en la ruta nacional 101, a la altura del cruce con la ruta 12, dentro del Parque Nacional Iguazú, en un lugar donde la velocidad máxima permitida es de 40 kilómetros por hora, por lo que la Administración de Parques Nacionales y la fundación Vida Silvestre pidieron respetar las normas de tránsito y extremar las precauciones al conducir en áreas protegidas.

El presidente de Parques Nacionales, Lautaro Erratchú, explicó que "muchos de los atropellamientos que se producen en las áreas protegidas se podrían evitar, ya que una de las causas principales es que los conductores no respetan las velocidades máximas, es por eso que siempre recomendamos circular a baja velocidad, respetando las velocidades máximas y las señalizaciones".

"Existen en la selva animales grandes como tapires, yaguaretés, pumas, corzuelas y pecaríes que no sólo pueden ser muertos por el atropellamiento, sino que también pueden dañar gravemente los vehículos o causar accidentes viales de importancia, incluso fatales para el conductor", agregó el organismo nacional.

La velocidad máxima dentro del Parque Nacional Iguazú es de 60 km/h en la mayoría de los tramos. Hay tramos -indicados a través de estaciones de reducción de velocidad, que incluyen divisores de calzada, bandas ópticas sonoras, dientes de dragón, lomos de burro y cartelería- en los que la máxima es de 40 km/h, así como lo es a lo largo de todo el acceso a Cataratas, informó el organismo nacional.

Así, Parques Nacionales recomienda circular a baja velocidad y respetar las señalizaciones; extremar las precauciones por la noche y, en zonas con mucha vegetación y poco transitadas, reducir la velocidad y controlar los laterales de la calzada.

A su vez, si se observa un animal, evitar deslumbrarlo con las luces largas y, si se observa a un ejemplar cruzar el camino, esperar un tiempo antes de reiniciar la marcha, ya que muchas especies se desplazan en grupo y puede venir otro individuo por detrás.

Parques Nacionales también informó que entre las estrategias implementadas en el área protegida para favorecer la movilidad de los animales y estudiar sus hábitos y comportamientos, los pasafaunas "cumplen un rol esencial para favorecer el libre desplazamiento y aportan a disminuir el riesgo de atropellamientos, junto con la instalación de señalética de velocidades máximas y otras herramientas viales como los reductores de velocidad".

"Los pasafaunas pueden implementarse por debajo de la ruta (subviales) o por encima de la misma (ecoductos). Estos últimos son puentes con tierra y vegetación rutas nacionales, con el fin de aplicar las nuevas tecnologías disponibles para fortalecer los operativos de prevención y control en seguridad vial y protección de la fauna autóctona", añadió la dependencia nacional.

Sumado a esto, "se trabaja en una propuesta de instalación de herramientas viales para la reducción de atropellamientos e incidentes en rutas, a ser financiada con un presupuesto de más de U$S 121.000".

La iniciativa contempla la colocación de lomos de burro de goma y divisores de calzada en caminos internos, la reposición de bastones rebatibles divisores de calzada y la instalación de cercos conductores a alcantarillas, de indicadores digitales de velocidad y de controles de velocidad con fotomultas.

"Lamentamos la pérdida de este individuo", dijo, en tanto, la Fundación Vida Silvestre, a través de su coordinadora de Paisajes Terrestres, Lucía Lazzari, quien agregó que lo ocurrido ayer en Iguazú "debe ser un punto de inflexión, y nos demuestra la urgencia necesaria para implementar acciones concretas y medidas para reducir al máximo el atropellamiento de fauna silvestre".

En este marco, la organización aconsejó a quienes circulen dentro de áreas protegidas que la velocidad máxima es de 60 kilómetros por hora, norma que "debe ser respetada para resguardar el ambiente y por la seguridad de quienes viajan en los vehículos".

"El receso invernal ya está dando muestras de un importante movimiento turístico en el país, lo que se traduce en mucho tránsito en las rutas, y en donde los atropellamientos de fauna se incrementan. Por ello es importante recordar la necesidad de respetar los límites de velocidad", apuntó Lazzari.

Según un informe realizado por Vida Silvestre, en Misiones más de 5.000 animales mueren al año por esta problemática en rutas que atraviesan áreas protegidas.

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