El camping agreste del lago Guillelmo brilla en manos de la Comisión de Fomento de Villa Mascardi

El camping Playa Huinca, en la costa norte del lago Guillelmo, a casi 40 kilómetros de San Carlos de Bariloche por la ruta que va a El Bolsón, recuperó su atractivo en manos de la Comisión de Fomento de Villa Mascardi, que recibió la concesión del Parque Nacional Nahuel Huapi en 2014.
Lago Guillelmo

Se trata de uno de los lugares predilectos de los barilochenses desde hace décadas por su proximidad y fácil acceso, la belleza de sus amplias playas y el entorno del bosque andino patagónico. En los últimos años, pasó a ser también un lugar elegido por turistas de todo el país y hasta extranjeros.

“La semana pasada vinieron brasileños, es la primera vez que recibimos gente de ese país, y estaban maravillados” relató Ángel, el cuidador del camping designado por la Comisión de Fomento.

Inés Marabolis, comisionada de Villa Mascardi, describió las mejoras y ordenamiento que hicieron desde que tomaron la concesión, en especial de los fogones y sitios de acampe, la marcación del límite del predio y la limpieza permanente.

El camping es muy arbolado con especies nativas, tiene una superficie aproximada de 35 hectáreas y una costa de lago de unos 700 metros.

Con capacidad para recibir hasta 400 personas, cuenta con 40 sitios con fogones, un grupo baños de mujeres y varones, y la proveeduría con una pileta para lavar ropa o vajilla.

“Ahora estamos dialogando con el Parque para sumar otros 10 fogones y también construir duchas, servicio que el camping nunca tuvo”, señaló Marabolis.

La proveeduría está a cargo de Zulema, quien prepara unas tortas fritas de antología y también cocina minutas para los acampantes o visitantes por el día que no quieren cocinar.

El camping es ideal para la recreación en el lago y la práctica de actividades náuticas, navegación sin motor y pesca. Como tiene amplias playas de arena con sectores de costa de baja profundidad y protegidos del viento, son propicios para chicos, siempre bajo supervisión de los mayores.

Silencio, paz y seguridad
Los administradores son rigurosos con ciertas medidas que aportan a la paz y seguridad del lugar, lo que les da una comodidad no muy habitual en los campings de la región.

Al ingresar el visitante conoce las normas en detalle: no está permitido escuchar música o radio al aire libre, no permiten el ingreso de mascotas y quienes ingresan con kayaks, botes o tablas deben contar con chalecos salvavidas, de lo contrario no pueden usarlos allí.

Por normativa de Parques no está permitida la navegación con motor y solo se puede hacer fuego en los fogones de los sitios, hasta las 22.

Todos los visitantes son registrados con sus números de documento y teléfono de contacto; observan los protocolos de la pandemia, y también reciben controles regulares de la policía.

“A veces cuesta hacerles entender las normas, pero somos rigurosos y cada vez son más los que vuelven porque les gusta el silencio, la paz y la seguridad”, expresó Ángel.

“Hay mucha gente que para aprovechar más la playa y el camping prefiere comprar la comida acá”, señaló la mujer.

Además hay personal de la Comisión dedicado a la recepción de visitantes y recorrida permanente del sector, para controlar que todo esté en orden y atender las necesidades de los veraneantes.

Se llega al camping por un acceso de tres kilómetros desde la ruta nacional 40, a la altura de la Escuela 202 y por el acceso al destacamento policial de Villa Mascardi, marcado con un cartel vial que indica con una flecha el lago Guillelmo.

Tiene una tarifa única para acampe o pasar el día de $1.200 por persona y de $600 para jubilados y chicos de 5 a 12 años (de 0 a 4 años sin cargo). La jornada de acampe llega hasta las 10 de la mañana.

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