Fundación Acciones Cipoleñas y la importancia de la donación de sangre y médula ósea

Cada año a cientos de personas se le diagnostican enfermedades hematológicas como leucemia, anemia aplásica, linfoma, mieloma, errores metabólicos o déficits inmunológicos que pueden ser tratadas con un trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH), que provienen de la donación de médula ósea.
Donación médula ósea

Cuando se trata de la donación de sangre y médula ósea suelen existir más dudas que certezas, principalmente porque se desconoce el proceso de extracción. Las actividades realizadas por instituciones educativas, cámaras de comercio, clubes sociales, entre otros, sirven para la promoción adecuada.

La Fundación Acciones Cipoleñas, creada por Graciela Figueroa, nace con el objetivo de colaborar con los servicios de hemoterapia de la provincia, y en conjunto llevar a cabo las acciones de promoción y ejecución de colectas externas de sangre. “El objetivo principal del proyecto es erradicar los donantes por reposición, teniendo a una población concientizada de la importancia de ser donante habitual”, explica su fundadora. 

Proceso de extracción de sangre y médula ósea

El proceso de donación de sangre se hace por vía intravenosa periférica. Es decir, una sonda diminuta, corta y flexible, llamada catéter, a través de la piel dentro de una vena. Cuando se extrae médula ósea, lo que se retiran son células progenitoras hematopoyéticas que se encuentran en la médula ósea, y en un recién nacido pueden extraerse desde el cordón umbilical. Los métodos de sustracción de médula pueden hacerse por sangre periférica o directamente a los huesos planos, como la médula ósea.

Figueroa explica que la diferencia entre la donación de sangre y médula ósea está en que la primera tiene una sola instancia: cuando la persona decide donar sangre y dona una unidad sanguínea en cualquier centro donde se esté haciendo la colecta. La segunda tiene dos momentos: la inscripción, que empieza cuando antes de donar sangre la persona manifiesta la intención de formar parte del Registro Nacional de Médula Ósea (CPH). De esta forma, los profesionales del servicio de Hemoterapia retiran una muestra de la unidad de sangre que se va a donar, para enviar y que esas células progenitoras hematopoyéticas sean codificadadas. La segunda parte es cuando se encuentra una compatibilidad de esa donación de células. Se contacta a quien las donó para confirmar la donación y luego se realizan los análisis en el donante para tener la certeza de que todo se encuentra en correcto estado.

La codificación, como indica la palabra, significa buscar el código genético. Figueroa da un ejemplo muy claro para entender mejor: "cuando vas a comprar una mercadería, pasas por la caja y ves el código de barra, en este caso, así sería el código genético".

Cabe explicar que tanto la donación de sangre como de células progenitoras hematopoyéticas se hace "de un pinchazo", no hace falta donar dos veces en el mismo momento, ya que la muestra se saca de la misma bolsa. 

Otra aclaración es que el procedimiento para recibir médula ósea no es quirúrgico, sino por vía periférica (por vena). Para recibir células progenitoras hematopoyéticas tiene que existir un 100% de compatibilidad en el código genético. En este caso no existe la universalidad de médula ósea, como pasa con la donación de sangre con donantes con tipo 0 negativo (universales), por ejemplo.

La presidenta de esta Fundación recalca que quien desee donar médula y entrar al registro de potenciales donantes, lo haga saber antes de la extracción de sangre, ya que se debe firmar una autorización y llenar una planilla con datos. “Generalmente, suele suceder a partir de la segunda vez que se dona sangre. Para que la muestra sea codificada, la unidad de sangre que se dona debe analizada para verificar que esté todo en orden” añade.

Promoción y correcta información 

Donar sangre y más en forma repetitiva es permitir que los servicios de hemoterapia puedan acceder a sangre segura. Es necesario porque esa sangre va destinada a personas con traumatismos graves, personas con complicaciones obstétricas (antes, durante, después del parto), pacientes oncológicos, por ejemplo. Los hombres pueden donar cada tres meses, mientras que las mujeres cada cuatro. 

Promover la salud es una de las herramientas fundamentales de la salud pública. Las acciones de promoción pueden llevarse a cabo por personas correctamente capacitadas, sin la necesidad de que estas sean profesionales de la salud, lo que permite llegar a toda la población y aumentar el número de donantes habituales de sangre.

Es de suma importancia informarse e informar correctamente para que no haya personas con necesidad de que exista donación de sangre y células progenitoras hematopoyéticas, sino que haya un banco con la cantidad indispensable para cada ciudadano con necesidad de ella. “Ante la necesidad de una transfusión, urgente o programada, el profesional médico no tendrá que solicitarle al familiar o en torno del paciente buscar dadores de sangre, el servicio de hemoterapia contará con la sangre, en cantidad y calidad necesaria, lo que le permitirá agilizar el tratamiento”.

Los requisitos para donar sangre (por ende, médula ósea si se han firmado los documentos correspondientes): 

·         ser mayor de 18 años hasta los 65.

·         pesar más de 50 kg.

·         gozar de buena salud.

·         se debe esperar un año en caso de haberse colocado un piercing, realizado un tatuaje o cirugía.

·         si tuvieron Covid deben haber pasado 15 días desde el alta médica. Asimismo, se debe esperar 72 horas si se colocó la vacuna para Covid.

·         concurrir desayunados, evitar grasas y lácteos.          

·         presentarse con DNI, carnet o cédula que acredite la identidad de quien dona. 

Se recuerda el contacto de la Fundación Acciones Cipoleñas, como también se alienta a concurrir a las colectas que se realicen en distintos momentos:

Facebook: @ACSANGRESEGURA

WhatsApp: +54 299 595-3587

Instagram: @fundacion_fac

Te puede interesar