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Presentaron en Cipolletti el “Espacio de Tratamiento de la Obesidad, Creando Hábitos Saludables”

Se trata de un trabajo en conjunto entre la Secretaria de Actividad Física y Deportes, y el Hospital Dr. Pedro Moguillansky.
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El lunes 22 de agosto comienza un espacio grupal para el tratamiento de la obesidad con aquellos pacientes que se postularon y cumplieron con una serie de criterios planteados en el Proyecto Creando Hábitos Saludables (CRHAS). Sería la segunda edición de este programa.

El objetivo es realizar un acompañamiento y seguimiento por seis meses a personas con obesidad. Mediante encuentros semanales se les enseñará a los participantes habilidades y herramientas para mejorar su estado de salud integral. 

El equipo interviniente está conformado por el Lic. en Kinesiología César Abrigo, el Lic. en Actividad Física y Deportes Leandro Dómini, Lic. en servicio social Maribel Navarrete, Lic.en nutrición Magali Vigueras, del servicio de salud mental del Hospital Fernanda Antinilla, Dr. CAPS Don Bosco y Del Trabajo Cecilia Mombrú, con la colaboración de otros profesionales de los servicios de Cardiología y Clínica Médica.

“Hemos encarado esta propuesta con la Secretaria de Actividad Física y Deporte para poder ver cómo se pueden mejorar el índice de masa corporal, reducir el sedentarismo y tratar de evitar la muerte por enfermedades previsibles”, comentaron desde el equipo del hospital.

El Intendente Claudio Di Tella recalcó la importancia de la actividad física como actividad general y como elemento al que se le ha dado un fuerte empuje al estar ligado a la salud.

Por su parte, la secretaria de Actividad Física y Deportes, Liliana Artola, expresó: “Es un momento importante, venimos trabajando desde la pandemia con la Salud. Estamos felices de trabajar con el hospital y poder unificar criterios y esfuerzos”

Una de las responsables del dictado de este programa añadió que es un grupo interdisciplinario, lo que enriquece la propuesta. La idea es formar un protocolo de trabajo que ayude a los participantes a tener herramientas más que nada en la alimentación, lo que les va a permitir “ser partícipe en su propio cambio y crear hábitos saludables”. 

Las herramientas que se van a brindar en los talleres tienen que ver con el área de nutrición, (saber elaborar comidas sustanciosas que aporten el combustible que el cuerpo necesita día a día), seguimiento de los datos antropométricos (para hacer un seguimiento de peso, talla, circunferencia de cintura), y clases deportivas en el Centro Deportivo Municipal.

La metodología es la de un taller vivencial, no un curso. “Tiene que ver con empezar a poner sobre la mesa todo lo que tiene que ver con las costumbres al comer”, desde la parte de trabajo social se plantea revisar el contexto detrás de la alimentación. Se han hecho articulaciones con el área de huertas comunitarias para sea un programa completo. Se comentó lo novedoso del programa, ya que se emplea desde el ámbito público, cuando estos talleres suelen acercarse a los ciudadanos desde lo privado.

Desde el área de salud mental comunitaria, y formando parte de este proyecto, se recalcó que “alimentarse no es solo comer, sino que tiene que ver con la relación y el vínculo con otros, a través del alimento canalizamos emociones y temas relacionados con la salud mental –ansiedad, frustración, angustia-”. 

Destacaron que el “el programa no se termina en los seis meses, el objetivo es que puedan continuar con los hábitos saludables y no desentenderse, deben seguir involucrados para multiplicar con su ejemplo tratando de generar una consciencia saludable”.

A la charla se sumó una participante del programa en su primera edición, quien habló de los beneficios que el proyecto le trajo luego de su finalización y como puede aplicar las herramientas aprendidas en la vida cotidiana.

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