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Un 7 de febrero Rivadavia fue "designado" primer Presidente argentino

Opinión 10 de febrero de 2019 Por
El 7 de febrero de 1826 el Congreso argentino nombra primer jefe de estado de la República Argentina a Bernardino Rivadavia, aunque no sería un presidente constitucional.
Bernardino Rivadavia

El 6 de febrero de 1826 el Congreso General, reunido en la Ciudad de Buenos Aires por iniciativa del gobernador Martín Rodríguez, próximo a cesar en sus funciones ante la declaración de guerra por parte del Brasil, resolvió centralizar la conducción del país creando la figura de Presidente para la que, al día siguiente, el 7, fue designado Bernardino Rivadavia.

Rivadavia había sido el inspirador del Congreso, que comenzó a funcionar el 16 de diciembre de 1824, en su condición de Secretario de Gobierno de Martín Rodríguez, quién poco después fue reemplazado en el cargo por Gregorio de Las Heras.

La convocatoria al Congreso había tenido como objetivos centrales sancionar una Constitución Nacional y una Ley de Capitalización, pero las disputas entre los unitarios, básicamente representados por la provincia de Buenos Aires, y los federales, fueron dilatando un acuerdo.

Así pasaron los meses sin que se modificaran los criterios. Diputados como Manuel García planteaban un sistema duramente unitario, mientras que Manuel Dorrego, que a pesar de ser bonaerense representaba a Santiago del Estero, proponía un federalismo acotado a media docena de provincias. Elías Galisteo fue otro exponente del federalismo en representación de Santa Fe, la que ya desde 1919 contaba con la que fue la primera constitución, con un fuerte contenido americanista, sancionada en el país bajo la administración de Estanislao López.

Rivadavia asumió el 8 cuando aún no existía una Constitución. Había sido una designación bajo el apremio de las circunstancias. Febrero en el viejo calendario latino era el mes de la purificación (febrearus), pero en este caso se trató de la unificación para la guerra y no para terminar con viejos conflictos.

En 1825 se había sancionado una Ley Fundamental que creó un Poder Ejecutivo Nacional Provisorio delegado en el gobernador bonaerense que manejaba las relaciones exteriores. Pero las cosas se precipitaron con la ocupación brasilera de la Banda Oriental, en el marco de su expansión imperial que incluía la amenaza sobre la Mesopotamia.

Apenas asumido, Rivadavia avanzó con el proyecto de crear una capital nacional y para ello la fijó en la actual Ciudad Autónoma de Buenos Aires y sus alrededores pero sometió a la mayor parte de la provincia de Buenos Aires al control nacional además de sus recursos, como los aduaneros, lo que provocó la renuncia de Las Heras a la gobernación.

Como presidente tuvo como principal responsabilidad frenar la expansión brasilera pero las obscuras negociaciones de su canciller Manuel García hicieron que renunciase el 27 de junio de 1827, cuando denunció que el propio García había entregado en sus negociaciones la Banda Oriental al enemigo.

Para entonces se había sancionado una Constitución unitaria en el mismo 1826 con la que gobernaron Rivadavia y su sucesor, Vicente López y Planes, autor de la letra del Himno Nacional, quién fue elegido presidente provisional el 3 de julio de 1827, al tiempo que se restableció la autonomía bonaerense. Éste convocó a elecciones en la misma y ante el triunfo federalista de Dorrego renunció y así concluyó el breve período inicial de las presidencias argentinas.

 

(*) Historiador. Periodista.

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