Ansiedad en época de exámenes.

Vida y Ocio 18 de febrero de 2017
Cómo combatirla con cinco puntos claves.
14527055532335

Más de la mitad de los estudiantes pasa un mal rato a causa de los nervios. Pequeños gestos como cuidar la respiración abdominal y combinar las horas de encierro con el ocio pueden ser de gran ayuda

Nervios, sudores, taquicardias, bloqueo mental... ¿Qué estudiante no ha sufrido nunca alguno de estos síntomas relacionados con el estrés por los exámenes? Pues no son pocos. El estudio que dio pie al libro Ansiedad ante los exámenes: una evaluación de sus manifestaciones en los estudiantes universitarios españoles, en el que participaron más de 30.000 alumnos de 16 universidades españolas, revela que más de la mitad de los estudiantes universitarios españoles presentan este problema.

La ansiedad ante los exámenes es muy peligrosa. "Es la causante de que muchos alumnos suficientemente preparados suspendan los exámenes", explica Lucía Olivera, psicóloga y directora del Gabinete de Orientación Educativa de la Universidad Francisco de Vitoria.

Los sufridores suelen mostrar el mismo cuadro: síntomas cognitivos (preocupación excesiva y pensamientos negativos), síntomas fisiológicos (ritmo cardíaco acelerado, sensación ahogo, sudoración en exceso, e incluso mareos, dolor de tripa, vómitos o diarrea), y síntomas motores (tartamudeo, temblores, o hiperactividad motora). Pero aunque "no todos los alumnos presentan en igual medida esos síntomas, sí que pueden beneficiarse de las estrategias que se explican", añade Olivera.

  1. Sentir ansiedad es normal. No la evites.

No nos volvamos locos, "es una respuesta natural y adaptativa del organismo ante situaciones de amenaza. Es inútil pretender no sentir cierta ansiedad ante los exámenes", explica la psicóloga. Hay que concienciarse de ello y así "comprobaremos cómo, una vez puestos manos a la obra, ese estado de alerta desciende poco a poco hasta casi desaparecer".

El verdadero problema aparece cuando se evitan las situaciones que producen la ansiedad, como no acudir a esa fecha importante o no estudiar porque estamos sobrepasados.

  1. Hábitos saludables

Es fundamental no alterar los hábitos de sueño y dormir entre 7 y 8 horas, comer bien (5 veces al día y con alimentos que aporten energía).

El ocio también es importante, muchas horas de estudio no es igual a mejores resultados, y muchas horas de estudio no es igual a estudio eficaz.

Para sentirnos bien y rendir al máximo hay que intercalar el trabajo con actividades lúdicas que permitan "oxigenarnos".

  1. Planificación

14527059087709 Empezar demasiado tarde, muchos contenidos en muy poco tiempo, no poder dar un último repaso... ¡Que no nos sorprenda la aguja del reloj!. Aprenderse las cosas a las carreras genera mucha inseguridad a la hora de recuperar la información durante el examen.

  1. Técnicas básicas de relajación

Uno puede aprender a relajarse empleando técnicas sencillas. La respiración abdominal es una buena opción, pero como señala Olivera, "el requisito es que las practiquemos con constancia en casa hasta que las dominemos y podamos acudir a ellas siempre que lo necesitemos".

  1. Controla tus pensamientos

No son los acontecimientos los que nos generan ansiedad, sino la interpretación que se hace de ellos. Los pensamientos negativos de "me voy a quedar en blanco", "nunca aprobaré esta asignatura", "esta carrera es demasiado difícil para mí" o "todos están escribiendo más que yo", entre un sinfín, son los que hacen que se adelanten acontecimientos y te bloquees. No te pongas obstáculos, cambia todo eso por un "Conozco los temas, entiendo, puedo hacerlo".

ELMUNDO

Te puede interesar