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Cuidados en la piel: no solo en los días lindos se debe tomar precauciones

La piel es el único órgano que está directa y constantemente expuesto. Protege de elementos externos, del calor y el frío, del aire y de las bacterias, es impermeable, se repara y lubrica a sí misma, incluso elimina algunos residuos del cuerpo.
cuidados piel

El órgano más grande del cuerpo es la piel, cuidarla es imprescindible para una vida sana en este aspecto. El mayor peligro ella enfrenta es el cáncer de piel, aunque no es el único, así que en líneas generales los cuidados que deben tomarse son:

·         Evitar la brusquedad del trato hacia la piel. Limitando la duración de las duchas, ya que el agua caliente de forma directa y prolongada y el uso de jabones fuertes eliminan los aceites naturales de la piel. 

También es recomendable afeitarse con cuidado. Para una afeitada más al ras, se recomienda usar una afeitadora limpia y afilada. Se debe afeitar en la dirección en que crece el pelo, no a contrapelo.

Humectar la piel seca usando un humectante que se adapte a ese sus necesidades.

·         No fumar. Esto estrecha los vasos sanguíneos que se encuentran en las capas más superficiales de la piel, lo que disminuye el flujo sanguíneo y le da un aspecto más pálido. También elimina el oxígeno y los nutrientes que son importantes para la buena salud de esa zona.

·         Dieta saludable y beber abundante agua para mantener hidratado este y todos los órganos.

·         Cuando el estrés está fuera de control, la piel puede volverse más sensible y se pueden desencadenar brotes de acné y otros problemas cutáneos. Encontrar formar de mantener balanceado el nivel de estrés no solo ayuda a la piel, sino a llevar mejor el día a día.

El sol es beneficioso para el organismo porque ayuda a sintetizar vitamina D, estimular la circulación sanguínea y favorecer la secreción de melatonina, pero el exponerse a los rayos solares puede perjudicar ocasionando problemas como:

·         los ojos (cataratas, lesiones en la retina).

·         envejecimiento prematuro de la piel (arrugas, manchas).

·         diferentes tipos de cánceres cutáneos (carcinoma, melanoma).

“El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel, y es importante saber que existen dos tipos principales de tumores: el carcinoma y el melanoma. Los carcinomas basocelulares y espinocelulares son los más frecuentes, mientras que los melanomas son mucho menos frecuentes, pero su evolución puede ser de peor pronóstico”.

Para prevenir estos, y otros problemas más simples, dermatólogos recomiendan:

·         Que el protector solar se aplique treinta minutos antes de la exposición a los rayos UV, porque es el tiempo que necesita para actuar sobre la piel.

·         Que el contacto con el sol sea entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde (mientras más alto está el sol en el cielo, más fuertes son los rayos UV).  La exposición a estos rayos es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer cutáneo.

·         Se debe usar protección aún en días nublados, las nubes dejan pasar el 80% de la radiación. 

·         Siempre es mejor utilizar un protector de amplio espectro. Es decir: que proteja de los rayos UVB y UVA.

·         El factor de protección (FPS o SPF) tiene que ser por lo menos de 30.

·         Aplicar el mismo factor en todo el cuerpo y usarlo a lo largo del tiempo. 

·         No utilizar protectores en bebés menores de seis meses ni exponer al sol a los niños menores de un año.

La piel según la edad de la persona

Durante el embarazo es común que la piel de la mujer adopte un color más oscuro, debido al estímulo hormonal, generalmente en su cara y sector abdominal. Puede ocurrir que algunos lunares crezcan de tamaño, cambien su color e incluso, pueden aparecer nuevos lunares. Si bien esto no implica siempre que las embarazadas tengan mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel, pero sí se recomienda reforzar la protección de la piel para no generar mayor daño.

La protección solar desde la infancia es importante. “La piel ‘tiene memoria’, va acumulando el daño que provoca el sol desde que somos bebés y esto aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel en la edad adulta”. Los cuidados durante el primer año de vida del bebé tienen que ser extremos. Es necesario evitar exponer a los niños y niñas directamente al sol en ese período. 

Es preciso extremar los cuidados durante la adultez si en la infancia y la adolescencia se expuso la piel al sol sin protección en reiteradas oportunidades. Alrededor de los 30 años comienzan a visualizarse los primeros signos de envejecimiento de la epidermis. Es fundamental aumentar el consumo de agua y revisar las necesidades concretas de la piel para utilizar productos específicos.

Los adultos mayores tienen una renovación de la piel más lenta, mayor fragmentación de la misma por pérdida de colágeno, y pérdida de la capa ácida de la piel que los expone a infecciones, por ejemplo. 

Cuidar la piel importa desde el momento en que se trata de la primera barrera de protección que tiene el cuerpo. No es recomendable abandonar las actividades al aire libre, ya que ayudan en otros aspectos de la vida, pero tomar conciencia de los cuidados y peligros es crucial para mantenernos sanos.

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